noviembre 29, 2020

Ali, un adiós a un verdadero grande

Ali, un adiós a un verdadero grande
Tiene su propia su autobiografía titulada ‘El Más Grande’ y tuvo una personalidad fuera de lo común. Ha sido considerado el deportista más importante de la historia, el significado de Muhammad Ali superó los límites del deporte. Alí fue la primera estrella mediática del deporte junto a leyendas de la política y la música, como Ché Guevara, los Beatles y el presidente Kennedy, debido a su carácter y forma de expresarse, dejando claro que prefería discutir a pelear.
Decía lo que pensaba y lo hacía en voz alta, buscando hacer conciencias con su acento explícito que reflejaba en sus mensajes y lo demuestran las grandes frases deportivas de todos los tiempos que tienen como referencia las de Ali. Con un impresionante carisma y una valentía poco común en nuestra época, se atrevió a decir ‘no’ cuando nadie lo hacía, y eso le valió tres años y medio de cárcel pero también la admiración mundial eterna.
Fue estrella del Hip Hop cuando ni siquiera existían exponentes y fue pacifista cuando no se cuestionaba la Guerra de Vietnam y un feroz héroe de la lucha por la igualdad racial desde su tarima en el ring en un tiempo en el que la segregación estaba muy vigente aún en los Estados del sur de EE.UU.
Nacido como Cassius Clay (nombre elegido en honor de un abolicionista) fue campeón olímpico en Roma en 1960, comenzó su carrera profesional el mismo año, convirtiéndose en el campeón mundial de la Asociación Mundial de Boxeo (AMB) en 1964 al derrotar a Sonny Liston por nocaut en el séptimo asalto.
Fue maestro y líder indiscutible de los pesos pesados, ganó el título de «El más grande», llegó a estremecer a los Estados Unidos en 1967 por negarse a hacer el servicio militar e ir a la guerra de Vietnam por sus creencias religiosas.
Fue encarcelado, despojado de su título y se le prohibió el boxeo durante tres años y medio antes de volver a ser campeón del mundo en 1974, al lograr los títulos de la AMB y CMB, cuando ganó por KO (8º round) a George Foreman durante la «Batalla en la Selva» en Kinshasa, en la República Democrática del Congo, antigua Zaire.
Ali perdió luego su título por puntos ante Leon Spinks el 15 de febrero de 1978 y lo recuperó después en la revancha el 15 de septiembre del mismo año. Terminó su carrera en una derrota por puntos contra Trevor Berbick el 11 de diciembre de 1981 en el Centro de Deportes Queen Elizabeth en Nassau.
En el mundo actual, simplemente, un hombre como Ali no podría existir por su entrega,  se le condenó por evadir la conscripción al ejército, fue despojado de su título y expulsado del boxeo. Se enfrentó abiertamente a la encrucijada de intereses económicos que mueven los destinos de los grandes deportistas y competiciones. Era hijo de una época violenta y llena de cambios y se rebeló contra el ‘establishment’ con una defensa auténtica, sin pensar en las consecuencias o, mejor aún, quizá calculándolas y enfrentándolas a corazón abierto.
Ha fallecido una verdadera estrella de la vida y un general de grandes batallas «Lo que sufrí físicamente valió todo lo que he logrado en mi vida”, dijo en 1984. “Un hombre que no tiene el coraje de arriesgarse no logra nada en su vida”.
Por: Gabriel F.Cordero