enero 20, 2018

El adiós a Miguel Cotto

El adiós a Miguel Cotto

Por: Daniel Alonso (Lo Mejor del Boxeo)

Desde sus inicios en el boxeo, a la temprana edad de once años, Miguel Cotto trabajó para destacar en este difícil deporte, antes de cumplir dieciocho años ya había ganado oro en el Panamericano de Medellín y plata en el mundial juvenil de Argentina y en los Centroamericanos y del Caribe de Maracaibo.

Corría el año 1998. Por esos días la principal figura del boxeo boricua era Tito Trinidad, el campeón welter de la FIB que se había coronado en 1993, y que en 1999 protagonizó una de las llamadas peleas del siglo, en choque unificatorio de invictos contra Oscar de La Hoya. Trinidad ganaría después las coronas mundiales de los superwelters ante David Reid y de los medianos ante William Joppy.

Cuando Tito perdió su invicto y su corona en aquel choque realizado en Nueva York ante Bernard Hopkins, en septiembre del 2001, Miguel Cotto apenas había ganado sus seis primeras peleas como profesional, pero parecía estar destinado a ser el relevo histórico del inmortal peleador de Cupey Alto, al punto que fue escogido por la revista Lo Mejor del Boxeo como el prospecto del mes. Y así fue.

Cuando Tito fue superado por Winky Wright en el 2005, en la antesala a su retiro del boxeo, ya Miguel Cotto era el sólido campeón superligero de la Organización Mundial de Boxeo. Y cuando hizo su último combate, perdiendo ante Roy Jones Jr, en el 2008, Miguel Cotto ya había derrotado a Shane Mosley y Zab Judah en su reinado como campeón welter de la AMB.
Revivamos la formidable carrera de Miguel Cotto, aunque nacido en Providence, Rhode Island, sin duda alguna el astro boricua que dio brillo a la isla en los últimos tres lustros. Aquí, cuando gana su primera corona, la de los superligeros de la Organización Mundial de Boxeo, que estaba vacante porque Zab Judah había subido a los welters.

Cotto hizo seis defensas de esa corona, ante figuras importantes de esa división en ese momento, como Randall Bailey, el ex rey del nocaut y ex campeón mundial en esta división, a quien despachó en seis asaltos; ante De Marcus Corley, el popular Chop Chop, también ex campeón mundial que le dio algunos problemas, pero que cayó en el quinto; ante un viejo conocido, Muhammad Andullaev, el hombre que lo había derrotado en las lides aficionadas, eliminándolo en la primera ronda en los Juegos Olímpicos de Sydney en el 2000, pero que ahora solo duró nueve asaltos ante el poder destructor de Cotto.

También superó, en choque de invictos, al colombiano Ricardo “Mochuelo” Torres en siete asaltos, en un pleito dramático que puso a prueba el corazón y el temple del boricua. Fue apenas una de las dos derrotas que sufrió “El Mochuelo” en su carrera. Torres se coronaría campeón un par de años más tarde; al italiano Gianluca Branco lo eliminó en ocho asaltos en pleito lleno de intensidad; y al escurridizo Paulie Malignaggi, el único que pudo durar hasta la decisión de los doce asaltos, pero que visitó la lona en el segundo giro.

Invicto en 27 peleas, y con 26 años de edad, Miguel Cotto abandona la corona de los superligeros para poner su mira en la división superior.

Solo seis meses tuvo que esperar Miguel Cotto, tras abandonar la corona superligera de la OMB, para recibir la oportunidad de disputar el campeonato welter. La versión de la AMB estaba vacante porque Ricky Hatton la abandonó para volver a los superligeros.

Aquel combate se cumplió el 2 de diciembre del 2006 en Atlantic City. Choque de boricuas e invictos. Miguel Cotto, invicto en 27 peleas contra el Indio, Carlos Quintana, invicto en 23 combates.

Inició entonces el reinado en su segunda categoría, sumando victoria tras victoria. Como aquella en el Coliseo Roberto Clemente ante el alemán Oktay Urkal, en once asaltos…Urkal se retiró del boxeo después de aquel combate. Luego vino Zab Judah, en el Garden de Nueva York, una de las peleas más emblemáticas de Cotto, también once asaltos bastaron para que Cotto retuviera su faja y llegara a treinta victorias seguidas.

De vuelta al Garden en noviembre del 2007, para encarar al gran Shane Mosley, quien venía de ganarle a Luis Collazos y dos veces a Fernando Vargas. Gran pelea, que Cotto gana con lo justo.

El ex participante de The Contender, Alfonso Gómez, solo resistió cinco asaltos ante Miguel Cotto cuando lo desafió por la corona welter AMB en abril del 2008 en Atlantic City.

El 26 de julio del 2008 en Las Vegas, en su quinta defensa titular, Miguel Cotto se enfrenta al mexicano Antonio Margarito. Esa noche cayó su invicto en 32 peleas y perdió la corona, ante un Margarito que parecía demasiado poderoso. El rostro de Cotto reflejaba con dramatismo los fuertes impactos que había recibido. En su siguiente pelea, ante Shane Mosley, se descubrió que Margarito usaba una sustancia ilegal en su vendaje. Una especie de yeso que le daba una evidente ventaja sobre sus rivales. Quedará la duda, pero ese día que no pudo usar el yeso, Mosley acabó con Margarito en nueve asaltos y le quitó la corona.

Pero antes de siete meses, Miguel Cotto volvía al Garden para disputar nuevamente una corona mundial vacante. La del peso welter de la OMB, que había sido abandonada por Paul Williams, quien subía a los superwelters. Su rival fue el inglés Michael Jennings, quien solo resistió cinco asaltos con el astro boricua. El 21 de febrero del 2009, Miguel Cotto era nuevamente campeón mundial.

Ese mismo año hizo dos peleas en defensa de su faja. En junio, en el Garden ante el innoqueable Joshua Clottey, a quien superó en accidentada pelea por decisión dividida. Y en noviembre, en Las Vegas se produjo el choque ante el tsunami filipino Manny Pacquiao. Cotto perdía por nocaut en el último asalto, se le iba la corona, pero no era el final.

Apenas siete meses después, la AMB le da la oportunidad de disputar la corona superwelter que estaba en poder del invicto rabino Yuri Foreman. El poder de Cotto y las lesiones en sus rodillas fueron demasiado para Yuri Foreman, quien cae en nueve episodios.

Una vez más, por cuarta ocasión en su carrera, Miguel Cotto era campeón mundial, ahora en tres categorías diferentes.

La AMB eleva a Cotto a la categoría de supercampeón, y es con esa etiqueta que sube al ring en Las Vegas, en marzo del 2011 para enfrentar al polémico nicaragüense Ricardo Mayorga. En el asalto doce se produjo el desenlace.

A Cotto le tomaría casi tres años y medio tomar venganza sobre Antonio Margarito. El 3 de diciembre del 2011, en el Garden de Nueva York, siendo el astro boricua Miguel Cotto el super campeón mundial superwelter de la AMB, se produce la revancha. Y la historia fue otra. En nueve asaltos, el árbitro Steve Smoger se interpone para detener la golpiza a Margarito. El besador le decía a Margarito, eso es todo Tony!!!

Miguel Cotto había vengado con creces aquella derrota ante Antonio Margarito y se colocaba en el círculo de las grandes figuras del boxeo. No obstante, el año 2012 no le fue favorable. Es más, podemos aseverar que fue el peor año de su carrera porque perdió los dos pleitos que realizó, pero con Floyd Mayweather en Las Vegas el 5 de mayo del 2012 hizo una pelea digna, que fue reconocida por el propio Floyd como uno de sus combates más complicados.

Cotto había perdido su supercampeonato superwelter ante Floyd, pero siete meses después recibía la oportunidad de ganar la faja regular de la AMB ante el invicto Austin Trout, quien lo superó en buena lid en el Garden de Nueva York.

Dos derrotas seguidas podían hacer presagiar que el retiro estaba cerca, pero el astro boricua aun tenía mucho que dar en el boxeo. En octubre del 2013 superó sin mayores problemas a Delvin Rodríguez y a mediados del 2014, volvió al Garden, al escenario de sus grandes conquistas, para tratar de hacer algo que ningún otro boricua había logrado, ganar un cuarto campeonato de diferente categoría.

El rival era nada menos que el argentino Sergio “Maravilla” Martínez, campeón mediano del Consejo Mundial de Boxeo y uno de los mejores boxeadores libra por libra del momento. Desde el asalto inicial, el mundo del boxeo vio una demostración de contundencia por parte de Cotto, derribando en tres ocasiones a la estrella argentina. Esa noche, del 7 de junio del 2014 quedará grabada en la historia del pugilismo de la isla del encanto.

Cotto hizo la primera exposición de su corona ante Daniel Geale, un australiano que había derrotado a Félix Sturm y Anthony Mundine. Aquí Cotto lució como un monstruo, en un desempeño formidable que definió la pelea su favor en solo cuatro giros.

En noviembre del 2015, en Las Vegas, se produjo la esperada pelea con el mexicano Saúl “Canelo” Alvarez en un peso pactado de 155 libras. Una disputa por temas de pago de sanción con el CMB, provocó que Cotto subiera al ring sin la etiqueta de campeón. Pero el mundo vio un excelente combate entre dos estrellas latinas. La pelea se fue a la decisión, con el triunfo para el nuevo campeón, “Canelo” Alvarez.

La imagen de los dos púgiles, abrazándose al final de la pelea pareciera ser una postal que identifica la nobleza del boxeo.

Después de aquella derrota, la posibilidad del retiro reaparecía en la carrera de Miguel Cotto. Pero veintiún meses después, Cotto reapareció como sabía hacerlo, disputando una corona mundial, el vacante cetro superwelter de la OMB, abandonado por el Canelo, ante un verdadero kamikaze japonés, Yoshihiro Kamegai.

26 de agosto del 2017, Carson, California. Cotto y Kamegai protagonizan un épico combate, lleno de garra y coraje, que le proporciona al puertorriqueño su sexta corona mundial en cuatro categorías diferentes.

Tras el triunfo ante Kamegai, Miguel Cotto anuncia su decisión de abandonar el boxeo, para lo cual realizará una pelea más a final de año. Después de barajar varios posibles rivales, se escoge a Sadam Alí, el newyorkino de origen yemení que había fallado en su único intento titular ante Jessie Vargas y que no tenía ejecutorias en los superwelters.

Por supuesto, Cotto subió como gran favorito en su pelea de despedida defendiendo su corona, cumplida en el Madison Square Garden de sus amores.

Pelea disputada que gana Alí por decisión unánime, comprobándose después una lesión sufrida por Cotto en el bíceps izquierdo.

Se cumplía la última aparición como boxeador profesional de Miguel Angel Cotto, el orgullo de Caguas y de todo Puerto Rico.

Terminaba su brillante carrera con marca de 41 triunfos y seis derrotas y 33 victorias por nocaut.

Seis campeonatos en cuatro categorías, casi diecisiete años de carrera, enfrentando a los mejores y asegurando un cupo para la promoción del Salón de la Fama a partir del 2022. Se enfrentó a veinte rivales que eran, habían sido o llegaron a ser campeones mundiales.

Un grande del boxeo que supo escribir su nombre en letras doradas en los anales del pugilismo mundial y que hoy, Lo Mejor del Boxeo se honra en rendir homenaje y testimonio de gratitud por todos los momentos que nos dio en cada una de sus peleas.

Se retira joven, con 37 años y nada más que demostrar en el entarimado, llenando de orgullo y satisfacción a su país y a toda Latinoamérica.

Gracias Miguel Cotto!!!

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