noviembre 26, 2020

Reporte del Fanático

Reporte del Fanático

El Festival KO a las Drogas que la Asociación Mundial de Boxeo presentó bajo la organización del promotor Rogelio Espiño en la Arena Roberto Durán mereció una mejor concurrencia.

Por razones que aún no logro precisar, una asistencia muy inferior a la que se esperaba fue testigo de una maratónica función que inició a las 4:20 de la tarde del sábado 22 de octubre y terminó rayando las dos de la madrugada del domingo 23.Quizás la fecha alejada de la quincena, el recien terminado mundial del béisbol que pudo dejar desplatada a la gente o tal vez la poca convocatoria de los protagonistas pudieron provocar el hecho.

Si consideramos que habían tres peleas de título mundial, incluyendo la del panameño Alberto Mosquera, un choque natural entre los clasificados Irving Berry y Nicholas Walters, y peleas muy competitivas con clasificados mundiales, era de esperar una concurrencia cercana al lleno completo, pero al final el aforo del coliseo pudo llegar a duras penas a un cincuenta por ciento.

Hubo aspectos muy positivos e interesantes, algunas peleas realmente espectaculares y un ambiente digno de los mejores centros boxísticos del mundo, pero también algunas decisiones desacertadas que, al final de cuentas, afectan la imagen del deporte que tanto amamos.

A Espiño hay que ponerle, una vez más, una calificación sobresaliente en el aspecto de la organización.

La Comisión de Boxeo Profesional (COMIBOX), que asignó a uno de sus mejores cuadros como comisionado de turno (Rogelio Pérez) también tuvo buen desempeño. Las ambulancias, médicos, oficiales y personal de apoyo estaba listo, tal como estaba previsto para iniciar a las cuatro de la tarde, como se había anunciado. Apenas se falló por veinte minutos.

Afortunadamente, se tuvo la precisión de presentar a la colombiana Vanessa Medrano en la primera pelea de la noche. Así, fuimos pocos los que vimos su pobre presentación ante una belleza de boxeadora como lo es la venezolana Alys Sánchez, que aumentó su invicto a seis peleas, sin ser culpable de tener que enfrentar a una jovencita que ni siquiera sabía cuadrarse.

Sesenta y ocho segundos fueron suficientes para que terminara el desigual combate.

Luego, dos ascendentes púgiles locales nos brindaron un pleito competitivo en un choque de revancha. Jorge «El Búfalo» Sánchez, fuerte candidato a novato del año 2011 repitió victoria sobre Jesús Muñoz, no sin antes trabajar duramente la distancia de los seis giros.

El primer púgil local en enfrentar a un extranjero fue Dirceu Cabarca. Hizo lo que pudo, pero la mejor técnica y la notoria ventaja corporal del clasificado mundial Karim Guerfi, de Francia, lo llevaron a una inevitable derrota por decisión unánime.

En el primer choque por un título regional, el supergallo de la NABA, vimos un muy disputado pleito entre el ex campeón mundial Nehomar Cermeño y el invicto cubano Yoandris Salinas, del cual teníamos excelentes referencias, que fueron debidamente acreditadas con su desempeño. Aquí los jueces no pudieron ponerse de acuerdo. Portocarrero de Nicaragua vio ganar a Cermeño por dos puntos; Nieves de Puerto Rico a Salinas por dos puntos; y el panameño Ignacio Robles la vio igualada, siendo el resultado final, Empate.

La primera gran sorpresa de la noche la dio el mínimo Edwin Díaz, cuyo récord profesional de 13 victorias y 17 derrotas está lejos de amedentrar a cualquier rival. Por el contrario, el mexicano Carlos «Chapito» Velarde impresionaba con su récord de 20-1. Incluso cuando hizo sentir su pegada desde el primer asalto algunos pensaron que a Díaz le esperaba una derrota por nocaut, al enviarlo a la lona. Pero Díaz supo sacar la casta, y a mi juicio, dio una presentación muy superior a la que se podía esperar de él, recibiendo el fallo unánime de los jueces Aguilera de Colombia, Nieves de Puerto Rico y Mejías de Venezuela.

El invicto boricua Thomas Dulorme causó una excelente impresión ante una fanaticada como la panameña que no es fácil de convencer. A base de sorprendente velocidad y técnica, superó en toda la línea al ex retador mundialista Charlie Navarro de Venezuela, ganandole practicamente todos los asaltos. Este Dulorme tiene pasta de campeón mundial.

En pelea por la corona nacional pluma, Jonathan Arenas y Antonio Fernandez dieron una buena presentación en un choque donde ambos cayeron al enlonado. Finalmente Arenas impuso su estilo y recibió el veredicto unánime de los jueces locales Duncan, Rodriguez y Brands, cuyas puntuaciones estuvieron muy cercanas entre si.

Johan Pérez deslumbró. El invicto venezolano enfrentó a un rival aguerrido y fuerte como el boricua Kenny Galarza, pero supo doblegarlo en cuatro asaltos, en una demostración por la cual merece ser considerado como un rival digno para la corona superligera.

Pudiera decirse que otra sorpresa ocurrió en la victoria del venezolano Liborio Solís sobre el ex campeón mundial Rafael «El Torito» Concepción. No solo por el triunfo en sí, sino por la forma tan amplia y categórica conque Liborio manejó los hilos de la pelea. Practicamente le «dio un paseo» al panameño, que pudo haber ganado, si acaso, dos de los once asaltos combatidos.Fue,a mi modo de ver, la mejor actuación de Solís en toda su carrera profesional.

La primera pelea de título mundial fue la femenina. La gran favorita, por ser muy apreciada a nivel local, era la venezolana Ogleydis Suarez. Su rival, aunque imbatible en 14 peleas era practicamente desconocida y lo más destacable era su apodo de la «Super Baby». Pero esa noche la dominicana Kathy Wilson mostró a la afición panameña lo que es una peleadora de cuerpo entero. Con fina técnica, utilizando su ventaja de estatura y alcance, y con un desplazamiento perfecto sobre el encordado, Wilson abrumó a Ogleydis durante los dos primeros asaltos.

«La Niña» reaccionó favorablemente en el tercero, solo para ser superada nuevamente en los asaltos posteriores. Con gran garra y empuje, Ogleydis le metió ganas a la pelea e hizo un papel muy digno, no obstante, me pareció que Wilson había hecho los méritos para ser declarada ganadora. Parece que solo el veterano juez Raúl Nieves de Puerto Rico vio lo mismo que yo, porque votó 96-94 a favor de Wilson. No obstante, Carla Caiz y David Sing votaron igual, 96-94 pero a favor de Ogleydis, con lo cual la bella peleadora de la tierra del Libertador le dio a su país la primera corona femenina de boxeo.

Luego vino el triste espectáculo de ver a un púgil como Miguel «Aguacerito» Acosta, que ya fue campeón mundial, siendo superado claramente por el cubano Richard Abril, que lo hizo tocar la lona desde el primer asalto, algo que el árbitro Padilla no vio. Abril derribó a Acosta una vez en el cuarto y dos veces en el décimo. Incluso parecía que Acosta se quedaría sentado en su esquina, pero valientemente llegó hasta el final. Eso es muy digno. No tanto la decisión de 113-112 que el juez Ricardo Duncan de Panamá dio a favor de Abril, cuando era notorio que su ventaja era amplísima, como lo anotaron los jueces Alex Marín (117-108) e Ignacio Robles (115-111).

El llamado «duelo natural» entre Irving Berry y Nicholas Walters estuvo lejos de ser un combate competitivo. El invicto jamaicano Walters le «pasó por encima» a un desconcertado Berry que poco o nada pudo hacer ante la superioridad de su rival, provocando que su esquina pidiera la detención del pleito en el sexto giro.

Y luego llegó lo que debía ser el broche de oro, el premio a quienes permanecíamos en la Arena siendo más de la una de la madrugada. En los primeros asaltos, Alberto «Metralleta» Mosquera nos hizo suponer a los presentes en la Arena que seria el virtual campeón mundial número treinta de Panamá. Mostró superioridad sobre el esforzado cubano Brunet Zamora que nunca bajó la guardia. Al llegar al décimo asalto, según mis calculos, ya Zamora solo tenía la opción del nocaut para ganar, así que, aunque ganó claramente los dos últimos asaltos, era solo cuestión de protocolo para esperar la decisión a favor de Mosquera.

Cuando Jimmy Lennon dijo que la jueza venezolana Reina Urbaez votaba 117-111 a favor de Mosquera, la gente empezó a felicitarse. !Teníamos un nuevo campeón! Pero acto seguido, Lennon indicó que Nelson Vasquez y Sergio Caiz habían anotado 114-114, con lo cual el resultado oficial era… Empate.

Miré mi reloj. Eran exactamente las dos de la madrugada. El Festival KO a las Drogas habia terminado y pude comprobar que salimos, como panameños, con las manos vacías. Solo el triunfo de Edwin Díaz sobresalía entre los resultados negativos. No teníamos el ansiado campeón treinta. Berry y Concepción fueron casi humillados.

No fue una noche buena en resultados, pero Panamá fue, por casi diez horas, la capital del boxeo mundial.